
El pasado miércoles 5 de julio en Washington D. C. El Servicio Secreto, encargado de la seguridad de los Estados Unidos confirmó que las sustancias encontradas el domingo en la en la Casa Blanca habían dado positivo para cocaína. Ante tal evento, los medios de comunicación del país y las redes sociales, han mencionado al hijo del presidente de una delas potencias más grandes del mundo, Joseph Robinette Biden Jr., como el culpable de que ese tipo de sustancias ilícitas se encuentran en el Capitolio de los Estados Unidos. Este tipo de acusaciones sin fundamento, muchas veces afectan a la reputación de las personas implicadas. Es por eso que como medios de comunicación y personas influyentes, debemos tener precaución al momento de emitir cualquier tipo opinión que afecte a otras personas. Esto, queda en evidencia, tras un artículo publicado por “El Economista”, un periódico virtual conocido internacionalmente, “varias personalidades de derecha apuntaron con el dedo al hijo del presidente, Hunter Biden, con un pasado empañado por el alcoholismo y la adicción a las drogas”.
Las personas deben reconocer la influencia que tienen los medios sensacionalistas en ellos mismos, deben reconocer que muchas veces en lugar de cumplir su rol informativo o de opinión, los medios se vuelven medios sensacionalistas y generan contenido, solo para dar de qué hablar. El reconocer que existan noticias y medios que no cuenten con ninguna evidencia (o escasas) y sin una investigación bien definida, ayudará aque la población no esté desinformada. Ante este hecho, no solo los medios se han pronunciado, personas influyentes como el expresidente Donald Trump, emitieron comentarios por medio de la nueva red social llamada Truth Social, “¿Alguien realmente cree que la cocaína encontrada en el ala oeste de la Casa Blanca, muy cerca del Despacho Oval, es para el uso de alguien que no sea Hunter y Joe Biden?” tildando como culpable al hijo del ahora presidente .Ante este hecho, las personas influyentes deben saber el impacto que tienen ese tipo de comentarios en sus seguidores,gran parte de ellos, ahora acusan a alguien, que en el momento de los hechos, no seencontraba en el lugar. Distinguir el hecho que ahora soy una persona mediática y llevodetrás mío a un grupo de personas, saber que mi opinión, puede guiar a gran cantidad depersonas, generando más especulaciones que una ayuda,hará que no se creen conflictospor malos entendidos.
El hecho de que en el pasado, el hijo del presidente tuvo problemas legales por ser declarado culpable de dos cargos menores de fraude fiscal por no pagar el impuesto federal sobre la renta de los ejercicios 2017 y 2018, que llegó a regularizar posteriormente con una cantidad superior al millón de dólares, no es indicio principal para acusarlo de posesión de drogas en la Casa Blanca. Nosotros como audiencia, tenemos el poder de decidir a qué canal, periódico o persona podemos creer, sin embargo, dejarse llevar por el pasado dealguien puede afectar a nuestro juicio. Si logramos primero analizar la situación, sindejarnos llevar por el pasado, obtendremos un juicio más imparcial, puesto que, al no tenerevidencia, la persona aún sigue siendo inocente.Teniendo en cuenta las acusaciones infundadas en contra del hijo del presidente de losEstados Unidos de Norteamérica, Hunter Biden, los medios y personas influyentes debendejar de caer en el sensacionalismo para que se pueda llevar a cabo la función de formacorrecta y responsable que tienen de informar a los ciudadanos, nosotros, noscomprometemos a no caere, ni a incentivar a otros medios a ser sensacionalistas.
